
El transporte de carga terrestre en México representa el 80% de la carga movilizada; este sector constituye el 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y genera el 93% de las emisiones contaminantes del sector transporte.
El desarrollo de este sector es esencial para la economía de nuestro país; sin embargo, existen varios retos que se deben establecer para mejorar, tal como la emisión de contaminantes, hecho que conlleva diversos puntos críticos, iniciando con lo más básico que es la edad promedio de la flota vehícular a nivel nacional que su registro es de 19 años, superior a la media de los países Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y de sus principales socios comerciales, Canadá y Estados Unidos.
La vida tan larga de las unidades demanda un mayor mantenimiento; el consumo de combustibles va aumentando con más años de servicio impactando en el medio ambiente por la quema inapropiada del combustible, así como, por el ruido que producen y que causa el 80% de la contaminación auditiva.
Invertir en vehículos más eficientes para mantener la competitividad del sector es una necesidad no un lujo y más cuando conlleva altos riesgos tanto para los choferes como para el resto de los usuarios de las carreteras ante el incremento en el índice de fallas en el sistema de frenado y otros componentes esenciales, que derivan en accidentes.
La mayoría de las empresas no realizan el cambio de unidades por evitar una inversión, sin embargo, se ha determinado que el uso de unidades con más de 10 años significan mayores costos y riesgos para las finanzas de las empresas.
La problemática de la antigüedad de la flota de transporte terrestre en México no sólo es un desafío, sino también una oportunidad para impulsar cambios significativos que deriven en la inversión de tecnologías limpias y eficientes, como lo son las unidades híbridas, vehículos de gas natural y diesel, en general motores más eficientes.
No obstante, las empresas que ocupan herramientas de tecnología para el monitoreo, rastreo y operación de su flota, han descubierto en el eco driving una herramienta con múltiples ventajas.
En su esencia, el eco driving implica adoptar hábitos de conducción que maximizan la eficiencia del combustible y reducen el impacto ambiental. Desde una aceleración suave y constante hasta el mantenimiento adecuado de los vehículos, estas técnicas no solo benefician al medio ambiente, sino que también mejoran la seguridad y optimizan los costos operativos.
El concepto de eco driving surge como respuesta al cambio climático, la volatilidad de los precios del combustible y las crecientes regulaciones ambientales. Con sus raíces en Europa, esta práctica se popularizó inicialmente como parte de los esfuerzos para reducir las emisiones de CO2 en el transporte.
En México, donde las carreteras son arterias vitales para el comercio y el transporte, las empresas de flotas han encontrado en el eco driving una oportunidad para enfrentar varios desafíos:
- Ahorro de costos: El precio del combustible representa uno de los mayores gastos operativos para las flotas. Con el eco driving, las empresas reportan ahorros de hasta un 15% en este rubro, una cifra significativa considerando la magnitud de sus operaciones.
- Cumplimiento normativo: Las regulaciones ambientales mexicanas, como la Norma Oficial Mexicana NOM-044-SEMARNAT, han establecido estándares más estrictos respecto a las emisiones vehiculares. Adoptar el eco driving permite a las flotas cumplir con estas normativas de manera más efectiva.
- Reputación corporativa: Actualmente los consumidores valoran cada vez más la sostenibilidad, las empresas que implementan iniciativas como el eco driving ganan credibilidad y fortalecen su imagen de marca.
El eco driving no solo beneficia a las empresas, sino también a las carreteras y a la industria de envíos en general y que englobamos en los siguientes cuatro puntos:
1. Reducción de accidentes
Conducir de manera eficiente implica mantener una velocidad constante, evitar frenadas bruscas y respetar las normas de tránsito. Estas prácticas disminuyen significativamente la probabilidad de accidentes, haciendo las carreteras más seguras para todos los usuarios.
2. Menor desgaste de infraestructura
El eco driving también contribuye a reducir el desgaste de las carreteras, ya que minimiza el impacto de maniobras agresivas y el exceso de peso debido a una mejor planificación de las cargas.
3. Optimización en la logística de envíos
Al reducir los tiempos muertos y mejorar la planificación de rutas, las flotas logran una mayor puntualidad en las entregas, un factor crucial en la industria de envíos. Además, los costos reducidos se traducen en precios más competitivos para los clientes.
4. Impacto ambiental positivo
La disminución de emisiones de gases contaminantes gracias al eco driving tiene un impacto directo en la calidad del aire, especialmente en regiones urbanas densamente pobladas como la Ciudad de México.
Para garantizar el eco driving las empresas se apoyan principalmente de la implementación de la siguientes tecnología:
1. Sistemas de monitoreo GPS y telemática
- Telemetría: Registra datos en tiempo real sobre el comportamiento del conductor, como frenadas bruscas, aceleraciones, velocidad, y tiempos de ralentí.
- Rastreo GPS: Proporciona datos sobre rutas y optimiza trayectos para reducir consumo de combustible.
2. Sensores de comportamiento del vehículo
- Sensores de aceleración y desaceleración: Detectan patrones de manejo agresivo.
- Sensores de combustible: Miden el consumo en tiempo real para detectar desperdicios o fugas.
3. Sistemas ADAS (Advanced Driver Assistance Systems)
- Alerta de cambio de carril (LDW): Evita maniobras innecesarias que puedan aumentar el consumo.
- Control de crucero adaptativo (ACC): Mantiene velocidades constantes para reducir el uso excesivo de combustible.
- Frenado automático (AEB): Reduce frenadas repentinas y desgaste del motor.
4. Software de gestión de flotas
- Optimización de rutas: Sugiere rutas más cortas o menos congestionadas.
- Análisis de datos: Proporciona reportes para identificar áreas de mejora en el manejo y consumo.
- Planificación de mantenimiento: Asegura que los vehículos estén en condiciones óptimas para operar eficientemente.
5. Tecnología de motores y vehículos
- Motores Euro VI o híbridos: Diseñados para maximizar la eficiencia energética y minimizar las emisiones.
- Vehículos eléctricos o híbridos enchufables: Alternativa más eficiente y ecológica para flotas.
6. Sistemas de retroalimentación para conductores
- Pantallas en cabina: Informan al conductor en tiempo real sobre su desempeño y sugieren mejoras (ej., reducir aceleraciones).
- Apps móviles: Proveen datos post-conducción para autoevaluación y entrenamiento.
7. Soluciones IoT y Big Data
- IoT: Conecta sensores y dispositivos para centralizar y analizar información en tiempo real.
- Big Data: Analiza grandes volúmenes de datos para identificar tendencias en consumo y desempeño.
Estas tecnologías combinadas ayudan a las empresas a implementar prácticas de eco driving, promoviendo un manejo más eficiente y seguro mientras reducen costos operativos y su huella ambiental.
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