
La merma por problemas de refrigeración es una constante dentro de los procesos de distribución, donde se afecta hasta un 12% la entrega de alimentos perecederos; entre el 20 y 30% de frutas y vegetales; entre el 5 y 10% de medicamentos; así como entre el 5 y 15% de los productos cárnicos y lácteos.
Los principales factores de esta merma son la fluctuación de temperatura; fallas en los equipos de refrigeración; manipulación inadecuada por exposición a temperaturas ambientales; logística inadecuada, tales como retrasos en el transporte, paradas prolongadas.
Ante esto, el uso de sensores de temperatura y sistemas de monitoreo continuo es crucial para minimizar estas pérdidas. Estos sistemas permiten detectar y corregir problemas de refrigeración a tiempo, asegurando que los productos se mantengan dentro de sus rangos de temperatura óptimos.
Los sensores de temperatura son dispositivos utilizados para medir y monitorear la temperatura en diversas aplicaciones. En el contexto del transporte refrigerado, juegan un papel crucial para asegurar que los productos perecederos, como alimentos, medicamentos y productos químicos, se mantengan a la temperatura adecuada durante todo el proceso de transporte.
Estos sensores de temperatura detectan la temperatura del entorno y convierten esta información en una señal que puede ser leída por un instrumento o sistema de monitoreo. Existen diversos tipos de sensores de temperatura, como termistores, termopares, y sensores de temperatura de resistencia (RTD), cada uno con sus propias características y aplicaciones.
En el transporte refrigerado, los sensores de temperatura permiten:
- Monitoreo continuo: Proporcionan lecturas constantes de la temperatura dentro de los compartimientos refrigerados.
- Registro de datos: Registran la temperatura a intervalos regulares para crear un historial de las condiciones de transporte.
- Alertas y alarmas: Generan alertas si la temperatura sale del rango establecido, permitiendo una acción correctiva inmediata.
- Cumplimiento normativo: Ayudan a cumplir con las regulaciones y normativas que requieren la prueba de que los productos han sido transportados bajo condiciones adecuadas.
Ante esto, se puede asegurar que los sensores permiten mantener o preservar la calidad del producto, evitando el crecimiento de bacterias o pérdida de la eficacia de las sustancias activas de los productos, reduciendo la merma y evitando daños por la fluctuación de temperaturas no detectadas; permitiendo ajustes en tiempo real.
De igual manera, la disposición de datos precisos de temperatura permite una mejor planificación y decisiones sobre la logística y el manejo de productos. Sin olvidar que proporciona un registro detallado de las condiciones de transporte, útil para auditorías y cumplimiento regulatorio; previniendo el deterioro de productos y reduciendo las reclamaciones y devoluciones, hecho que valida la reputación de la marca frente a la confianza de los consumidores.
En Iquo Digital contamos no sólo con sensores de temperatura, sino con soluciones integrales que te permitirán un transporte monitoreado y seguro que facilitará el cumplimiento de las normas sanitarias y de trazabilidad de los productos, reduciendo tus costos operativos.
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